Fondo antidesahucios adquiere 20 viviendas en Sant Andreu

El fondo de emergencia habitacional de Cataluña ha estrenado su actividad con la compra de un edificio en el número 74 de la calle Llenguadoc, en el distrito barcelonés de Sant Andreu. La operación se cerró un día después de la aprobación del mecanismo y frenó un desahucio previsto para el miércoles a las 8:00 horas.
Fondo antidesahucios: 20 viviendas y 32 residentes protegidos
El inmueble adquirido contiene 20 viviendas, de las que 18 estaban afectadas por la orden de lanzamiento. En total, 32 personas vivían en el edificio, entre ellas seis menores.
Tras el acuerdo alcanzado con la propiedad, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) suspendió oficialmente el procedimiento. La compra corrió a cargo de la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, ambos dirigidos por el PSC.
25 millones iniciales, ampliables a 50
El mecanismo, conocido popularmente como fondo antidesahucios, actúa en situaciones de vulnerabilidad residencial extrema con riesgo inmediato de pérdida del hogar y sin alternativas disponibles. Cuenta con una dotación inicial de 25 millones de euros, ampliables hasta 50 millones.
Las viviendas adquiridas pasarán a gestionarse a través de la Agència de l'Habitatge de Catalunya. El objetivo declarado es que los residentes vulnerables puedan permanecer en sus casas actuales en lugar de ser desplazados.
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El teniente de alcalde de Economía y Vivienda de Barcelona, Jordi Valls, y la secretaria de Vivienda de la Generalitat, Lídia Gallén, atribuyeron la intervención tanto al nuevo instrumento como a la presión de los movimientos sociales y la movilización ciudadana. Gallén subrayó que el mecanismo evita el desplazamiento forzoso de los hogares afectados.
Un segundo fondo de 100 millones para mayores de 40 años
En paralelo, la Generalitat ha puesto en marcha un segundo instrumento con presupuesto inicial de 100 millones de euros. Este fondo se destina a compras conjuntas de vivienda para facilitar el acceso a mayores de 40 años, con la meta de incorporar 2.000 viviendas al parque público.
Para el sector, la velocidad de ejecución marca un precedente relevante: la primera operación se materializó en 24 horas desde la aprobación del fondo. La capacidad real de despliegue dependerá de cuántas propiedades acepten negociar y a qué precios, un factor que condicionará el ritmo de las siguientes intervenciones en un mercado como el barcelonés.
Información publicada originalmente por Brainsre.