¿Qué es el yield? La rentabilidad inmobiliaria, explicada

El yield (o rentabilidad inmobiliaria) es la métrica que relaciona las rentas que genera un inmueble con su valor o precio de compra. Es uno de los indicadores más usados para valorar activos en alquiler.
Cómo se calcula
De forma simplificada:
Yield = Renta anual ÷ Valor del inmueble × 100
Por ejemplo, un edificio de oficinas que renta 1 millón de euros al año y vale 20 millones tiene un yield del 5%.
Yield bruto y yield neto
- Yield bruto: usa las rentas antes de gastos.
- Yield neto: descuenta los gastos operativos del inmueble (mantenimiento, gestión, impuestos), por lo que refleja mejor la rentabilidad real.
La clave: menor yield, activo más caro
Esto es lo que más confunde al principio. Un yield bajo significa que el mercado paga mucho por cada euro de renta: es típico de activos prime, muy demandados y de bajo riesgo (por ejemplo, una oficina en el centro de Madrid). Un yield alto compensa un mayor riesgo o una peor ubicación. Cuando se dice que "los yields se comprimen", significa que los precios suben respecto a las rentas.
Para qué sirve
El yield permite comparar activos entre sí y entre sectores (oficinas, logística, retail, residencial), y es la referencia para fijar precios en las operaciones. Junto con métricas como el LTV (apalancamiento) o el WALT (vida media de los contratos), forma la base del análisis de cualquier inversión inmobiliaria patrimonialista.
Contenido informativo; no constituye asesoramiento de inversión.