Momentum Reim y el auge de las residencias senior en España

Gabriel Fernández de Gamboa, fundador y presidente de Momentum Reim, acaba de dejar sobre la mesa una declaración que condensa el consenso emergente entre los inversores institucionales españoles: el senior living será imparable durante las próximas cinco décadas. La afirmación, lanzada en el marco de una entrevista con Eje Prime, no es retórica vacía. Momentum acumula ya 1.400 millones de euros desplegados en equity, 7.200 unidades entregadas y 54 proyectos gestionados desde su fundación en 2008, una trayectoria que le confiere peso específico cuando Gamboa habla de horizontes temporales que superan ampliamente los ciclos habituales del real estate español.
La compañía, que nació en plena implosión financiera global como plataforma de gestión de activos problemáticos, ha pivotado hasta convertirse en uno de los desarrolladores de vivienda y hoteles más consolidados del país, operando a través de un modelo de co-inversión que le permite repartir riesgo y captar capital institucional sin apalancarse en exceso. Eje Prime recoge en su edición de este viernes las reflexiones de Gamboa sobre por qué el envejecimiento demográfico español y europeo transforma el senior living de nicho residencial a clase de activo imprescindible en cualquier cartera diversificada.
1.400 millones en equity y un modelo que sobrevivió al naufragio de 2008
La génesis de Momentum Reim es, en sí misma, un manual de supervivencia en mercados extremos. Tres socios fundaron la firma en 2008 con el objetivo de gestionar REO y NPL, el universo de activos inmobiliarios adjudicados y créditos fallidos que inundaron los balances bancarios tras el estallido de la burbuja. La idea era correcta, el timing no: buscaron capital en Londres y el mercado aún no estaba maduro para la oportunidad española.
El viraje operativo llegó al año, cuando Gamboa y su actual socio Ignacio Pareja aterrizaron un desarrollo cooperativo para las Fuerzas Armadas. Entregaron 500 viviendas en Valdebebas y Majadahonda, dos ubicaciones que en aquel momento representaban periferia pero que hoy se leen como apuesta temprana en zonas de alta densidad residencial del norte de Madrid. De ese primer proyecto nació la estructura que hoy gestiona 21 cooperativas, 20 promociones residenciales y 13 proyectos de flex-living, con una plantilla que ha crecido de media docena a más de 80 empleados.
El modelo de co-inversión, clave en la arquitectura de Momentum, permite a la firma mantener participaciones en el equity junto a fondos y family offices sin asumir la totalidad del riesgo promotor. Esta estructura, habitual en mercados anglosajones pero menos extendida en España hasta hace una década, explica en parte cómo la compañía ha podido desplegar volumen significativo sin depender de la banca tradicional para financiación de desarrollo.
De Arthur Andersen al ladrillo: la formación en consultoría como ventaja competitiva
Gamboa Aguinaga no llegó al sector inmobiliario por herencia familiar ni por formación técnica en arquitectura o ingeniería. Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó en Arthur Andersen antes de cofundar Irea, la firma de asesoría que acabaría integrándose en Colliers tras pasar también por Richard Ellis. Esos años en finanzas corporativas y consultoría le sirvieron para algo que él mismo define como profesionalizar un sector dominado por empresas familiares y escaso rigor metodológico.
La diferenciación organizativa de Momentum pasa precisamente por mantener una división técnica interna robusta: arquitectos, aparejadores e ingenieros propios que garantizan control total del proyecto desde la concepción hasta la entrega. En un mercado donde la externalización es norma, especialmente entre promotores de tamaño medio, esta elección estructural eleva los costes fijos pero reduce la dependencia de terceros y acelera los tiempos de respuesta ante imprevistos.
La apuesta por la Inteligencia Artificial y la digitalización como herramientas de diferenciación completa el retrato de una firma que, según su fundador, combina planificación estratégica con un liderazgo que define como "humanista": generoso, transparente y equitativo. El vocabulario corporativo no oculta, en cualquier caso, una realidad tangible: Momentum ha sobrevivido a dos ciclos completos del mercado inmobiliario español, incluida la pandemia, y emerge en 2026 con capacidad operativa intacta y un posicionamiento en segmentos de crecimiento demográfico garantizado.
Por qué el senior living atrae ahora a fondos y family offices
La tesis de Gamboa sobre el senior living no es nueva en el debate inversor europeo, pero adquiere relieve en el contexto español por varias convergencias. El país acumula décadas de baja natalidad y envejecimiento acelerado de la población, con la generación del baby boom de los años sesenta y setenta entrando ya en rangos de edad que demandan soluciones residenciales asistidas o semi-asistidas. El parque existente de residencias de mayores en España, mayoritariamente público o de gestión indirecta, no cubre la demanda estructural ni atiende al segmento de poder adquisitivo medio-alto que busca productos con servicios integrados.
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Para los inversores institucionales, el senior living representa una clase de activo con correlación baja respecto a ciclos económicos generales y con flujos de caja predecibles, especialmente en modelos de alquiler con servicios incluidos. En el mercado español, sin embargo, la oferta de producto institucionalizable sigue siendo limitada: predominan operadores sanitarios tradicionales, gestores familiares y algunas incursiones de fondos internacionales en activos singulares, pero escasean las plataformas de desarrollo de escala comparable a las existentes en Reino Unido, Francia o Estados Unidos.
La posición de Momentum, con experiencia acumulada en living y hoteles, le sitúa con ventaja relativa para pivotar hacia el senior living con un modelo de co-inversión ya probado. La compañía no ha anunciado todavía proyectos concretos en este segmento, pero la declaración de Gamboa apunta a que la estrategia está en fase de maduración. La pregunta para el inversor es si Momentum buscará asociarse con operadores sanitarios internacionales o desarrollará capacidad propia de gestión de servicios, una decisión que definiría márgenes y perfil de riesgo.
El calendario: ¿dónde encaja el senior living en la hoja de ruta de Momentum?
Momentum Reim opera actualmente 54 proyectos activos, ninguno de ellos explicitado como senior living en la información pública disponible. La estructura de cartera, con peso mayoritario en cooperativas y residencial tradicional, sugiere que una entrada significativa en el segmento de mayores requeriría o bien una nueva línea de negocio con socios especializados, o bien la reconversión de activos existentes en el portfolio de flex-living, algunos de los cuales podrían adaptarse parcialmente a público sénior.
El horizonte de 50 años que maneja Gamboa no es operativo ni siquiera estratégico en el sentido convencional; es una declaración de convicción sobre la demanda estructural. Para el inversor que evalúa oportunidades en 2026, lo relevante es el gap temporal entre esa convicción y la oferta de producto institucionalizable en España. Momentum tiene la capacidad técnica y la red de co-inversión para acortar ese gap, pero la ejecución dependerá de la velocidad con la que consiga cerrar acuerdos con operadores de servicios sanitarios y de cuidados, el cuello de botella recurrente en este segmento.
La siguiente cita pública de la firma será determinante: ¿aparecerá el senior living en alguna de las próximas presentaciones de cartera? ¿Formalizará algún joint venture con un operador europeo ya consolidado en el sector? Hasta que esos pasos concretos no se materialicen, la declaración de Gamboa funciona como señal de intenciones en un mercado que, precisamente por su inmovilidad relativa, premia a quien llegue primero con modelo escalable.
Para el lector que gestiona capital en real estate español, la lectura es doble: el senior living es inevitable como clase de activo, pero la rentabilidad dependerá de quién resuelva primero el rompecabezas de la integración residencial-sanitaria. Momentum tiene fichas para jugar. La pregunta es si las moverá este año o si seguirá acumulando posición en segmentos más maduros mientras otros fondos internacionales, especialmente los de capital estadounidense y nórdico, desembarcan con modelos ya probados en sus mercados de origen.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia al modelo de co-inversión de Momentum del de una promotora tradicional?
Mientras una promotora convencional suele financiarse mediante deuda bancaria y asume el riesgo completo del desarrollo, Momentum comparte el equity con fondos y family offices a través de vehículos de co-inversión. Esto le permite desplegar mayor volumen sin concentrar el apalancamiento en su balance y repartir el riesgo entre varios inversores institucionales.
¿En qué ciudades españolas ha desarrollado Momentum sus principales proyectos?
Los proyectos más tempranos y emblemáticos se ubicaron en Valdebebas y Majadahonda, en el área metropolitana de Madrid. La firma opera a nivel nacional, aunque su concentración histórica ha estado en el corredor del noreste de la capital y zonas de alta densidad residencial del entorno de la M-40.
¿Qué es el flex-living y por qué lo incluye Momentum en su estrategia?
El flex-living es un formato híbrido entre alquiler residencial tradicional y servicios hoteleros, orientado a estancias medias y perfiles profesionales que buscan flexibilidad contractual. Momentum gestiona 13 proyectos en esta categoría, que le sirve como laboratorio para modelos de servicio que podrían transferirse al senior living.
Información publicada originalmente por Eje Prime.