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Carmen Panadero: el arte de desconectar para gestionar mejor

Carmen Panadero: el arte de desconectar para gestionar mejor

El out of office de Carmen Panadero revela una directiva que convierte el desconexión en estrategia de gestión. La presidenta de Wires y socia directora de Impar Capital pasa sus veranos en El Rompido (Huelva), lejos del circuito de lujo convencional y del frenesí inmobiliario de agosto. Su fórmula: rutina familiar, deporte y una curiosidad intelectual que la vincula con Yuval Noah Harari y la enología japonesa.

Panadero encarna un perfil cada vez más visible en el capital riesgo español. Dirige Impar Capital, firma con foco en operaciones de real estate y private equity, y preside Wires, la plataforma de coworking que creció durante la pandemia y consolidó su modelo híbrido en mercado maduro. Su agosto no es de oficina, pero tampoco de improvisación.

El Rompido, el antídoto al ritmo de fondo

La elección de El Rompido no es casual. Panadero veranea en una casa familiar, no en un alquiler de temporada ni en un resort. Rechaza explícitamente el turismo de descubrimiento para esta época del año. Para ella, el lujo del verano radica en el retorno, en la repetición, en el territorio conocido.

Esa postura contrasta con el estándar del ejecutivo financiero español, que suele combinar agosto con algún viaje internacional de prestigio. Panadero invierte la lógica: el verano es para las raíces, no para los aires. La naturaleza y el deporte ocupan el espacio que en otras épocas reserva para el cierre de operaciones y la supervisión de cartera.

Su disciplina matutina refuerza esa arquitectura. Se levanta temprano, revisa lo esencial del trabajo y activa el modo avión. El objetivo: que la tarde sea de ocio sin pendientes. Es una gestión del tiempo que replica, en versión veraniega, la estructura de sus días de inversión: priorización férrea, ejecución temprana, bloques de foco.

Japón, Harari y la lista de lecturas que alimenta la mirada

El contrapunto a la quietud onubense es un apetito de exploración que Panadero canaliza hacia objetivos concretos. Su destino pendiente es el Japón interior, no el turístico. Quiere visitar bodegas de sake, entender los procesos de elaboración, compartir ese aprendizaje con su marido, enólogo de formación. El viaje familiar tiene fecha de caducidad implícita: mientras sus hijos acepten acompañarla.

En su mapa de ciudades favoritas figuran cuatro coordenadas que trazan una biografía profesional y personal. Nueva York, el primer gran viaje. Tel Aviv, hub de innovación y riesgo. Tokio, el pendiente. São Paulo, la conexión con mercados emergentes y la comunidad lusófona. Ninguna española, ninguna europea occidental predominante. La geografía preferida de Panadero mira al Atlántico y al Pacífico, no al Mediterráneo de la segunda residencia convencional.

Su elección de compañía vacacional ideal es reveladora. Yuval Noah Harari, historiador israelí autor de Sapiens: A Brief History of Humankind, le interesa por una tesis específica: cómo las creencias compartidas, el dinero, las leyes, los Estados, permitieron a los humanos construir sociedades complejas. Es una lectura que conecta con su día a día en Impar Capital, donde las estructuras de gobierno, los pactos entre socios y la alineación de intereses son el terreno habitual de negociación.

Dato curioso

El marido de Panadero es enólogo. La pareja comparte una fascinación por la fermentación que trasciende geografías: vino en Huelva, sake en Japón. Es un vínculo profesional-doméstico poco habitual en la cúpula del capital riesgo español, donde las conexiones personales suelen girar en torno al golf o la navegación.

La lista de lecturas de este verano completa el retrato. Tres títulos, tres registros. Reliquia, de Pol Guasch, impuesto por su club de lectura. Las gratitudes, de Delphine de Vigan, literatura francesa contemporánea. Persepolis, de Marjane Satrapi, en homenaje a la autora tras su fallecimiento. El mix es deliberado: catalán, francés, iraní-francés. Ningún best seller de gestión, ningún manual de liderazgo. La directiva de Impar Capital lee fuera de su sector para volver a él con otra perspectiva.

Yoga, golf y el handicap como metáfora de gestión

Los objetivos personales de Panadero para este verano son dos: yoga diario y reducir su handicap de golf. Ambos exigen constancia, métrica y paciencia. El golf, en particular, es un deporte de elite con tradición en el real estate español, pero Panadero lo utiliza como campo de mejora personal, no de networking institucional. El handicap es un número que mide progreso técnico, no contactos cerrados.

El yoga, por su parte, encaja con la filosofía del ritmo lento que define su out of office. No es una moda wellness de ejecutiva burnout. Es una práctica que sostiene la estructura matinal, que precede al modo avión, que prepara el cuerpo para la tarde de playa o familia. La combinación de ambas disciplinas, una interior y otra exterior, una sin competición y otra con puntuación, dibuja un equilibrio que pocos en su posición explicitan con tanta claridad.

En el contexto del sector, este perfil de desconexión es notable. Agosto es mes muerto para la promoción residencial, pero no para la gestión de fondos. Las socimis siguen cotizando, los family offices mantienen vigilancia de cartera, los procesos de due diligence en activos hoteleros o logísticos no se detienen. Panadero, sin embargo, ha construido una estructura que le permite ausentarse sin que la ausencia se lea como desinterés. Es una señal de madurez organizativa, tanto de Impar como de Wires, que puede operar sin su directiva máxima en pleno verano.

El modelo Impar-Wires y la huella en el capital riesgo inmobiliario

Impar Capital opera en un segmento del mercado español que ha experimentado una transformación desde 2020. El capital riesgo inmobiliario se ha profesionalizado, con fondos de menor tamaño pero mayor especialización sectorial. Impar se ha posicionado en esa intersección: operaciones de ticket medio, activos con potencial de valor añadido, estructuras de gobierno que exigen la presencia continuada de sus socios directores.

Wires, por su parte, representa la apuesta de Panadero en el segmento flexible de oficinas. La plataforma de coworking creció en la pandemia, consolidó en 2022-2023 y afronta ahora un mercado de normalización. El modelo híbrido, con ubicaciones en Barcelona y Madrid, compite contra WeWork en liquidación, contra Utopicus de Merlin, contra los espacios corporativos de las grandes consultoras. La presidencia de Panadero en Wires implica una dedicación que su agosto organizado permite sostener sin rupturas.

El perfil que emerge del out of office de Carmen Panadero es el de una directiva que no confunde visibilidad con productividad. Su agosto en El Rompido, su interés por Harari, su planificación del viaje a Japón, su club de lectura con Reliquia, su yoga y su handicap: todos son datos que, leídos en conjunto, explican una forma de liderazgo que prioriza la sostenibilidad del ejecutivo sobre la exhibición del cargo. En un sector donde el verano suele ser escaparate de segundo y tercer residencia, Panadero apuesta por el lujo del repetido, del conocido, del lento.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Impar Capital y en qué sector opera?

Impar Capital es una firma de capital riesgo y private equity española especializada en operaciones de real estate. Dirigida por Carmen Panadero como socia directora, se centra en tickets de tamaño medio y activos con potencial de valor añadido, con estructuras de gobierno que exigen participación activa de sus socios.

¿Qué relación tiene Carmen Panadero con Wires?

Panadero es presidenta de Wires, plataforma de coworking con presencia en Barcelona y Madrid. La firma compite en el segmento de oficinas flexibles contra operadores como Utopicus de Merlin Properties, en un mercado que normalizó tras el auge pandémico.

¿Dónde veranea Carmen Panadero y por qué elige ese destino?

Pasa los veranos en El Rompido, Huelva, en una casa familiar. Rechaza el turismo de descubrimiento y define el lujo del verano como el retorno a un lugar conocido, con rutinas familiares y contacto con la naturaleza.

¿Qué destinos internacionales le interesan a Panadero?

Su destino pendiente es el Japón interior, específicamente bodegas de sake. Entre sus ciudades favoritas figuran Nueva York, Tel Aviv, Tokio y São Paulo, un mapa que refleja su perfil profesional vinculado a innovación, riesgo y mercados emergentes.

Información publicada originalmente por EjePrime.

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